Santa Helena, Febrero 25 de 1990

 

Querida Angela María.

 

Hemos cambiado mucho, definitivamente. En Septiembre 29 de 1987 – para un historiador las fechas son fundamentales-, – te escribí algo que comenzaba así. El día con su neblina gris está lo suficientemente triste como para que me esfuerce por revolcar en el fondo de mi manera de hablar o de escribir, palabras que de alguna manera tapen un poco más el sol…”. Con un costoso regalo que terminó tal vez en las manos de una prostituta de Lobaina, un sopladero. Me estaba diciendo a manera de broma que si me hicieran vivir mi vida otra vez, les hacía nau con la mano, y entonces me – encontré en ese instante con la mirada del Jesús, Buen Pastor, -del cuadro obviamente-, y entonces toqué madera.. Hay, ese término es sin h., …ay, es que como decía ese actor Colombiano, en una telenovela. “Hay que saberlas maduras para comerlas”. Hablaba también acerca de que -es casi la única manera de utilizar el término de que, sin caer en el dequeismo- la personalidad, la verdad y el pensamiento cambian a cada minuto, y que mi vida era un continuo juego de pocos compañeros y muchas limitaciones, pero, que con todo y eso, valía la pena quedarse jugando. Pobre de mí, cuán perdido estaba. La verdad es inmodificable y el pensamiento no tiene nada que ver con la verdad y la vida no es un juego, va tan en serio que uno ni se imagina. Se que compartes íntegramente mi creencia o mejor, mi certeza sobre estos conceptos, y que antes compartías la certeza de mis errores. Somos incomparables hoy a lo que fuimos hace tan poco tiempo, hace aproximadamente tres años. Me da una pena releerme. 

La vida no era ni tan buena, ni tan mala, como nos imaginamos que sería. Y de alguna manera llegamos a lo más alto a lo que puede llegar un ser humano, a saber que somos apenas parte del universo, y no éste, parte integrante de nosotros mismos. Entonces una mañana nos dimos cuenta de que llevábamos un poco más de dos décadas sin sentir la presencia del sol, sin darnos cuenta de esa inmensa verdad., que somos seres temporales!. Que son 40, 50, 60 años?. Y la madre, que eso cambia todo el cuento. . Coja la camándula y peque y rece, que el que peca y reza, empata. Y que conste, que eso tan sencillo no lo habían dicho hasta la saciedad, y tercos como unas mulas, gástele tiempo a la tristeza, autodestrúyase. Estoy oyendo un hermoso disco de John Lenon, “Imagine”, si pudiera representar en el papel lo que estoy sintiendo, …”imagine a toda la gente unida viviendo en paz…”, – y lo mataron!. Un idiota le pegó unos balazos, cuando llegaba con su esposa Yoko. Le cegó la vida a un pacifista. Y cuando lo interrogaron se pavoneaba diciendo..”…Había traicionado a los beatlemanos…”.

Estoy por primera vez en mi vida, o tal vez segunda, enamorado. No es tan terrible amar, tal vez…, mejor no hablo de eso, en el amor nada es cierto, ni es mentira. Todo es según el color del cristal con que se mira. 

Dios me perdone, pero, a veces desconfío de sus fines. Es que hay personas a las que les va tan mal. Vea esos cristianos que se los comían los leones. A mi me da un miedo de que Dios me tenga preparado un circo de esos. Y vuelvo y digo, que si así es, imploro únicamente fortalezą. Pero, me da un miedo terrible. La semana pasada que estuve en Medellín, un domingo en la mañana, que estuve todo el fin de semana esperando la visita que nunca llegó, me llamó la atención una música extraña en las torres del marco Fidel y fuí a mirar de dónde venían. Era un grupo de personas de alguna secta religiosa, con una fe extraordinaria, me puse a llorar al escucharlos cantar y verlos moverse felices adorando a Dios, teniendo sus manos al aire, sonriendo siempre. Qué extraño.

La luna está casi llena, mañana o pasado lo estará. Me tocó aquí y no al lado del mar, como pretendía. Es un mal presagio. Pero, estoy preparado para combatir todo peligro. El dictamen del I Ching, me ha advertido durante dos veces consecutivas cuando le he preguntado por la conveniencia de viajar, que debo tener precaución de los enemigos que atrae el momento astral. Qué puede pasar? No encontraré a quienes busco, ó me encontraré con guerrilleros o matones?. La última opción no me da miedo, la primera sí. Claro, que se supone que voy buscando una alegría y una paz que está dentro de mí, y no en los demás. Pero, cuánto me vendría bien una mano amiga. Espero de todo corazón que a última hora no te antojes de ir, porque tus amigos médicos te ayudaron. Esta última parte tiene su censura. Lina María es la psiquiatra que me creyó todo ese cuento de mi necesidad de ir al mar. Me habían advertido como era ella y tenía preparada una actuación melodramática, esquizofrénica si hubiera sido necesario. Cuando salió parecía la secretaria, -me la imaginaba con cara más académica-. Me señaló y dijo. no… yo la señalé y le dije . Ud. debe ser… y ella me señaló… (me metí en un párrafo de esos que no tienen salida). OLVIDEMOS LOS ÚLTIMOS DOS RENGLONES. Lina María se creyó mi cuento, y espero poder demostrarle muy pronto que hizo lo correcto.

Ahora no le vas a vender esta carta a un diario sensacionalista, buscando hacerte famosa. Espera bobita que yo soy como el rey midas que valorizo todo lo que toco. Esa es, a propósito la historia que más me impresionó cuando niño. La del Rey Midas. Es más o menos así ., . En un lugar muy bello y muy lejano…(mentiras olvidemos el principio), y el rey Midas que era tan ambicioso…(mentiras, tratemos de no hacer calificativos odiosos). El rey midas era un hombre muy afortunado, aunque no lo sabía, (ahora sí empezó como debe empezar un cuento bien escrito), y digo, no lo sabía, porque vivía siempre triste, sollozaba día y noche porque no tenía todo el oro que añoraba. Y sin embargo en su castillo todos comían carnes y frutos, y sus jardines tenían flores en abundancia. Había una fuente de donde se sacaba agua cristalina y fresca. Nada faltaba. Y había contagiado su tristeza a quienes le rodeaban. La familia real también vivía triste en el hermoso castillo. (Por prudencia, me reservo algunos aspectos de la vida privada del rey Midas). El caso, es que a este lo premiaron los dioses, o más bien lo castigaron, porque, esos dioses nunca hacen un favor bien hecho, dan y al mismo tiempo quitan. Como el que tenía una manito dañada y le fue a pedir el milagro a la Virgen del Perpetuo Socorro, y Dios me perdone la mala mención de la Santísima Virgen-, a que le ayudara y le dejara las manitos igualitas, y le hizo el milagro, le quedaron las dos malitas. Así le pasó a este pobre rey. Le dieron la facultad de poder convertir todo lo que tocara en oro, ni más, ni menos. Y véale la dicha, la sala de oro, el comedor de oro, los tenedores de oro. En fin, todo lo que iba tocando en esa danza de felicidad, lo iba convirtiendo en oro, el pendejo este. Agua, Dios, Misericordia! -dijo la reina, apenas se asomó al salón. Y perpleja se sentó en esa dureza de silla. El rey se vino a explicarle y mientras le cogía la mano le dijo. Pero, mija, no se ponga brava, vea que es oro. Y en el acto se le convirtió la reina en oro. En esas llegó la hija corriendo y le cogió la mano y le dijo. – Apá!, que le hiciste a mi mamá. Y otra de oro. Se fue después a tomar agua y lo mismo, se llevaba a la boca un pedazo de carne deliciosa y ya en la boca tenía un lingote de oro. Ahora, si podemos ir sacando una conclusión. La historia nos enseña:

lro., que cuando le queremos indicar a una persona que sin lugar a dudas no tenemos plata, decimos, – Vos es que me viste cara de rey midas o qué? No me sigas jodiendo que yo no tengo plata!. 2do., que está terminantemente prohibido pedirle a los dioses milagros, diferentes a la salud y a la comida. Porque si por ejemplo le pedís marido, te lo da, pero, o te quita la salud o la comida. Está sonando la música de “Aura o las violetas”, que lo daban por televisión y actuaban no más los Botero. Aura, era Maria Cecilia Botero, por ejemplo. Debe ser una clásica de la música. Es un cuento muy bonito, a mi me hizo llorar.Debe haberte entregado Leonel, mi alegato ante la personería. Todos los días me convenzo más de que soy muy buen abogado, si hay por donde alegar. Con mi oficio a la procuraduría, éstos se van a ver obligados a defender mis intereses, cuando menos a advertirle a sus colegas que se cuiden de no violentarme ni un tris, mi derecho de defensa. Y estos pendejos que son como borricos, y se metieron no más por echarle cepillo al personero, se van a ir corriendo a donde Estarita, a que les diga que hacen. Y si tengo razón, el personero se va a ver en un aprieto, porque si les dice que le dejen el expediente que él contesta el alegato donde pongo en tela de juicio la moral de su personería, se le van a sentir sus abogados, unos ineptos. Y si se queda callado, como le deja a esos ineptos tanta responsabilidad. Y es que se confundieron otra vez. A mi me dió risa dentro de la normal preocupación al ser atacado por alguien tan poderoso. Aunque fueron más claros en sus argumentos, se les olvidó decir porque un Inspector de Policía no puede hacer un contrato de depósito, es que están convencidos y creen que es tan clara la ilegalidad de ese depósito, que no vale la pena debatirlo. Y si fuera la primera vez, pasaba, pero, como Guillermo Leon, como sabía que iba a renunciar, se la tiró al personero en venganza y le decretó una nulidad supralegal por violación al derecho de defensa, y están anunciando por radio como campaña bandera, que quien se crea perseguido en sus derechos humanos puede llamar a las procuradurías y personerías. No va a ser tan fácil acabar conmigo, senior Estarita. Claro, que en el de la Sociedad, me tiene de pies y manos, pero, si pierde aquí y se le va la mano en la sentencia del otro, hasta de pronto puede uno alegar que se está vengando. Por la vida, hasta la vida misma.

Hemos cambiado, sí. Y para mejorar. Y a un costo muy alto nos tocó aprender. Pero, al fin podemos detectar quien es el enemigo, ya no es oscuro el horizonte, ya no hay cosas desconocidas, al menos en lo que respecta al arte de vivir. Ya no nos es dado tener miedo. Y esperar qué?. Acaso no lo tenemos ya todo, o seguirá pasándonos una y otra vez como al pobre rey Midas? Claro que no. Hemos dado un orden diferente a nuestra escala axiológica. Como dice Nietche, ” Todos los valores sirven a la vida, pero, ésta a ninguno.”. Tengo miedo de mirar hacia mi futuro, casi puedo concentrar me en un ejercicio de yoga, y verlo frente a frente. – Es un calvario, o es sosegado y tranquilo, o ambas? . Y sobre todo, hacía adelante podemos hacernos algunas conjeturas, sin lugar a error, el gran final, ó porque no decirlo,… el gran principio. Y venga Hamlet. Venga señor Chaquespeare, que voy a aventurarme a dar una imagen certera de la vida y de la muerte, y lo necesito para respaldar mi tesis. Hagamos una pausa. 

Parece que es cierta esa frase teatral, “La vida es una tragedia”. Veamos en la tragedia de Hamlet, el momento en que hace algunas consideraciones sobre la muerte. Acto Tercero, escena IV. HAMLET.- Ser o no ser, he aquí el obstáculo. Qué es más digno para el espíritu, sufrir los dardos penetrantes de la fortuna injusta u oponer los brazos ante este torrente de calamidades y darles fin con atrevida resistencia?. Morir es dormir. -No más?- Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza…? Este es un término que deberíamos solicitar con ansia. Morir es dormir… y tal vez soñar. Sí, he aquí el obstáculo. Porque como no considerar qué sueños pueden sobrevenir en el silencio del sepulcro, cuando nos hayamos librado del torbellino de la vida. He aquí la consideración que hace tan largo el infortunio. Porque, quién si esto no fuese, aguantaría la lentitud de los tribunales, la insolencia de los empleados, las tropelías que al paciente mérito ofrece el hombre indigno, las vejaciones del amor, el quebrantamiento de la salud, la violencia de los tiranos y el desprecio de los soberbios. Cuando todo podría acabarse con un simple estilete. Quién puede tolerar la opresión, sudando y gimiendo bajo el peso de una vida absurda, si no fuese por el temor a sueños que pueden sobrevenir al sueño de la muerte, aquel lugar cuyos confines no vuelve atravesar viajero alguno. Esta previsión nos hace cobardes, así la natural tintura del valor se debilita con los barnices pálidos de la prudencia y las empresas de mayor importancia por esta razón no se ejecutan, mud? camino y se reducen a designios vanos.”…

La vida es una tragedia, -lo digo en término teatral-, porque la vida es una tragedia, -en el sentido de desgracia-, para quien quiera sentirla así. Aunque seamos ciegos y nos neguemos a reconocerlo, y nos castiguemos por amarla, la vida sigue siendo hermosa, aunque la muerte llegue. 

Aventurarse a hablar de morir, tiene como primera cosa, la advertencia de que se trata de puras especulaciones, el único que puede contar la historia es el que fue y vino, -claro que desconfío de los que testifican de haber ido, y haber vuelto. Es que el hombre termina creyéndose sus sueños, y lo que el hombre al parecer no va a poder dominar nunca, es el no morir. Esa región cuyos confines no vuelve a atravesar viajero alguno. Juntemos todo lo que han dicho sobre esa región, el Hades. Lo primero que oímos sobre la muerte, es que todas las personas tienen una continuidad, que si fueron malas pábajo, si medio malas, ó medio buenas, pal purgatorio, y si santos, porque para no ser malo ni siquiera a veces, se necesita ser santo, para el cielo. El infierno nos lo imaginamos, como la prolongación indefinida de una alcantarilla, y abajo gente quemándose y un diablo de color rojo con un tenedor, que tiene un nombre que no recuerdo. El cielo lo podíamos ver en días que no fueran nublados, y nos ayudaron a representarnoslo mentalmente con esas pinturas de angelitos sobre nubes. De ahí que cuando las primeras tentaciones, uno se decía . “…pa’ montarnos en una nube, tiempo sobra! y pecabamos delicioso. Y del purgatorio ni decir nada, podía ser cualquier lugar menos malo que el infierno, y menos bueno que el cielo. Me imagino, que ahora la iglesia moderna recomienda no enseñar a ese Dios castigador, sino, al Dios amigo, a ese buen pastor, que no castiga el sufrimiento y la debilidad de sus palomas, corrijo, de sus ovejas, sino, que las cuida y con lecciones de amor,  que pueden ser, o tener más consecuencias en cuanto a nuestras posesiones en el mundo, que morir quemado, pero, que en todo caso, siempre llevan consigo una puerta de amor, un camino para que resucitemos. Así le han llamado a ese transformarse – en otra cosa. En que será? Si nos vamos con lo de la reencarnación, podemos volver a vivir en una vaca, o en el niño que está por nacer. Pero, desconfío de esta teoría, porque es demasiado bueno para ser verdad. Quién no ha soñado volver a nacer nuevamente. Si muriese y se pudiera volver como un ángel, te prometo que me voy a quedar un buen rato viéndolos vivir y pegándoles empujoncitos. Claro, que a mi todavía me falta todo un apostolado, ya me quisiera yo salvar de muchas, pero, aunque nos revelemos y nos creamos muy poderosos, el destino no depende de nosotros mismos, y más cosas perdemos, mientras más nos revelamos contra él. Como decía Julio González, todo es tan complejo, que el solo inventario de la vida, es interminable. Le ruego a Dios que fortalezca mi fe, porque voy a necesitar tenerla, para no desconfiar más, para no volver a tener miedo, ni en la más terrible circunstancia, para saber a ciencia cierta cuál es mi camino, de qué manera debo predicar su palabra, una vez la conozca, porque, no veo todavía claro mi futuro, pero, nunca he estado más cerca del conocimiento de la verdad como ahora. Y qué curioso, aunque creerán que estoy loco, ya no puedo pararlo, llegaré a donde le gustaría llegar a todo filósofo. No podemos de ninguna manera ser inferiores a lo que Dios quiere de nosotros.

Que su presencia invada siempre nuestros corazones,

Carlos Julián,